Consejos para Ahorrar Energía con su Aire Acondicionado
Pequeños cambios que reducen su recibo eléctrico sin sacrificar el confort.
- Programe el termostato entre 24 y 25 grados; cada grado menos aumenta el consumo notablemente.
- Limpie o cambie los filtros cada mes; un filtro sucio obliga al equipo a trabajar más.
- Mantenga puertas y ventanas cerradas mientras el equipo está encendido.
- Use cortinas o persianas para bloquear el sol directo durante el día.
- No bloquee las rejillas de ventilación con muebles o cortinas.
- De mantenimiento preventivo al menos dos veces al año.
- Considere un equipo Inverter si lo usa muchas horas al día.
- Use un temporizador o termostato programable para apagar el equipo cuando no lo necesita.
- Selle fugas de aire alrededor de puertas y ventanas.
La mejor configuración para confort y ahorro
Cada grado menos en el termostato hace que el equipo trabaje más. Ponerlo en 16 °C no enfría el espacio más rápido; solo hace que el equipo funcione por más tiempo. Entre 24 y 25 °C la mayoría de las personas se siente cómoda, sobre todo si el aire está seco. En época lluviosa, el modo seco o deshumidificación quita humedad con menos energía y muchas veces se siente igual de fresco.
Un abanico de techo o de pie junto con el aire acondicionado le permite subir uno o dos grados la temperatura programada sin perder confort, porque el aire en movimiento se siente más fresco en la piel.
A dónde se va la energía
- El sol por las ventanas: en la tarde, un vidrio hacia el oeste puede aportar tanto calor como varias personas en el espacio. Las cortinas, persianas o películas solares hacen una diferencia real.
- El techo: en casas de un piso con techo de lámina, gran parte del calor entra desde arriba. El aislamiento en el cielo raso ayuda al equipo más de lo que se cree.
- Las fugas: las rendijas bajo las puertas y alrededor de las ventanas dejan salir el aire fresco y entrar el aire caliente y húmedo.
- Fuentes de calor: computadoras, televisores, luces y la cocina agregan calor que el equipo tiene que retirar.
Hábitos que suman
- Encienda el equipo un poco antes de necesitarlo en lugar de ponerlo muy frío al llegar.
- Use el modo sueño o eco en la noche; sube la temperatura poco a poco mientras usted descansa.
- Apague los equipos de espacios vacíos, o use el temporizador para que se apaguen solos.
- Mantenga la unidad exterior a la sombra si es posible, sin bloquear su flujo de aire.
Cuando el problema es el equipo
Si ya sigue estos hábitos y el recibo sigue alto, la causa puede ser el propio equipo: un equipo antiguo no Inverter, un equipo del tamaño incorrecto, poco refrigerante por una fuga o serpentines sucios. Una visita de mantenimiento puede mostrar si una limpieza y un ajuste lo resuelven o si un equipo más eficiente se pagaría solo.
Vigile su recibo
Su recibo eléctrico muestra los kilovatios-hora consumidos cada mes. Compárelo con el mismo mes del año anterior y no con el mes pasado, porque la época del año cambia cuánto funciona el aire acondicionado. Un aumento repentino sin cambios en sus hábitos muchas veces es la primera señal de que un equipo necesita atención, mucho antes de que deje de enfriar.
Si administra varios equipos, en un condominio, una oficina o un negocio, anotar el consumo de cada mes facilita detectar qué área o qué equipo está gastando más de lo que debería.
Un equipo bien mantenido consume menos
Combine estos hábitos con mantenimiento preventivo regular para el máximo ahorro.
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